Reglas de las damas españolas
Doce piezas cada uno, la dama vuela por toda la diagonal, y comer no es opcional.
- Jugadores
- Dos, mano a mano
- Con qué
- Tablero de 8×8 y 12 piezas por lado
- Se gana
- Comiéndole todas las piezas, o dejándolo sin movidas
- Dura
- Veinte minutos
Cuál de todas las damas
«Damas» son muchos juegos distintos y las reglas cambian bastante entre uno y otro. Acá se juegan las españolas, que son las de toda la vida en Argentina:
- En las rusas y en las internacionales, el peón come para atrás. Acá no.
- En las inglesas (las checkers), la dama se mueve de a una casilla. Acá vuela.
- Las internacionales se juegan en un tablero de 10×10 con 20 piezas. Acá son 8×8 y 12.
El tablero y la posición inicial
Tablero de 64 casillas, y se juega solo sobre las 32 oscuras. El escaque de abajo a la derecha es claro. Cada uno pone sus doce piezas en las tres filas más cercanas a él, dejando dos filas vacías en el medio. Arrancan las blancas.
Cómo se mueve cada pieza
El peón
Avanza una casilla en diagonal, siempre hacia adelante. Come saltando por encima de una pieza rival que tenga al lado y cayendo en la casilla de atrás, que tiene que estar vacía. El peón no come para atrás: es lo que más separa a las españolas de otras damas, y lo que más sorprende al que aprendió con otro reglamento.
La dama
El peón que llega a la última fila corona y se hace dama. La dama es voladora: recorre la diagonal entera, para adelante y para atrás, tantas casillas como quiera mientras estén libres. Y come a distancia: si en su diagonal hay una pieza rival con el camino limpio hasta ella y lugar libre detrás, se la lleva y cae donde quiera de las casillas que sigan.
Comer es obligatorio
Si en tu turno podés comer, tenés que comer. Y no alcanza con comer cualquiera: hay dos reglas que deciden cuál.
- Ley de la mayoría. Entre varias capturas posibles, va la que se lleve más piezas. Si una come dos y otra come una, se come la de dos.
- Ley de la calidad. Si dos capturas se llevan la misma cantidad, va la que se lleve más damas. Una dama vale más que un peón.
Las capturas se encadenan: si después de comer podés seguir comiendo desde donde caíste, seguís, y todo eso es una sola jugada. No se puede parar a la mitad. Las piezas comidas se sacan recién al final del movimiento, así que sirven de tapón y no se pueden saltar dos veces.
Un peón que corona en medio de una captura se planta ahí: corona y el movimiento termina. No sigue comiendo como dama.
Cómo se gana
De dos maneras, y las dos valen lo mismo:
- Comiéndole al rival todas las piezas.
- Dejándolo sin ninguna jugada legal, aunque le queden piezas en el tablero. Quedarse encerrado es perder.
Las tablas
- Si se repite tres veces la misma posición.
- Si pasan veinte jugadas de damas sin que nadie coma ni mueva un peón.
No son reglas de apuro: son las que hacen que una partida donde ya nadie puede ganar termine en algún momento.
Errores que se cometen siempre
- Querer comer para atrás con un peón. No se puede. Solo la dama come en las cuatro direcciones.
- Elegir la captura chica. Si hay una que se lleva más, es obligatoria, aunque la otra te convenga.
- Creer que quedarse con piezas alcanza. El que no puede mover pierde, y encerrar al rival es una forma de ganar tan válida como comerle todo.
De dónde salieron estas reglas
Los reglamentos de damas se contradicen entre sí, así que se verificó en tres fuentes que coinciden: la Wikipedia en castellano, las reglas de ludoteka y las de magnojuegos. Donde ninguna se pronuncia —qué pasa si un peón corona en medio de una captura— elegimos que corone y se plante, que es lo que hace el resto de la familia a la que pertenecen las españolas, y porque lo contrario le daría al peón, en una sola jugada, justo lo que estas reglas le niegan: comer hacia atrás.
Jugar a las damas online
En Comunidad TEG se juega mano a mano, contra gente o contra la máquina, sin instalar nada y sin cuenta si no querés. El tablero te enciende las piezas que podés mover y adónde, así que las dos leyes no hay que saberlas de memoria: se ven.
Armar una mesa de damas